Sulfito de sodio
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Descripción
El E221, o sulfito de sodio, es un aditivo alimentario clasificado como conservante. Se trata de una sal inorgánica de sodio y ácido sulfuroso, de fórmula Na2SO3. Se obtiene industrialmente mediante la reacción de dióxido de azufre (SO2) con una solución de carbonato de sodio (Na2CO3) o hidróxido de sodio (NaOH). El producto resultante se cristaliza y purifica. El sulfito de sodio es un polvo cristalino blanco, soluble en agua, con un ligero olor a azufre. Su función principal es actuar como antioxidante y conservante, inhibiendo el crecimiento de microorganismos y previniendo el pardeamiento enzimático y no enzimático en alimentos. También se usa como agente blanqueador y para mantener el color de ciertos productos.
Históricamente, los sulfitos se han utilizado desde la antigüedad, pero su uso como aditivo alimentario se reguló en la Unión Europea a partir de la Directiva 95/2/CE, actualmente integrada en el Reglamento (CE) 1333/2008. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha evaluado el sulfito de sodio en varias ocasiones, la más reciente en 2016 (EFSA Journal 2016;14(11):4594). La Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Comité Mixto FAO/OMS de Expertos en Aditivos Alimentarios (JECFA) también lo han evaluado, estableciendo una Ingesta Diaria Admisible (IDA) de 0,7 mg de SO2 equivalente por kg de peso corporal al día. Esta IDA se aplica a todos los sulfitos (E220-E228).
La valoración global de seguridad indica que, dentro de los límites establecidos, el sulfito de sodio es seguro para la población general, aunque ciertos grupos sensibles pueden experimentar reacciones adversas. En el etiquetado, debe declararse como 'sulfito de sodio' o 'E221', y cuando la concentración supere los 10 mg/kg o 10 mg/L (expresado como SO2), debe indicarse la advertencia 'contiene sulfitos' en la lista de ingredientes.
El sulfito de sodio se utiliza principalmente en la industria alimentaria como conservante y antioxidante. Según el Reglamento (CE) 1333/2008, está autorizado en diversas categorías de alimentos. Entre los usos más comunes se encuentran: vinos y sidras (hasta 200 mg/L de SO2 total, aunque varía según el tipo de vino), cervezas (hasta 20 mg/L), frutas deshidratadas (hasta 2000 mg/kg en albaricoques, melocotones, etc.), verduras encurtidas (hasta 100 mg/kg), crustáceos y moluscos frescos o congelados (hasta 150 mg/kg en la parte comestible), y productos de patata (hasta 50 mg/kg).
En el mercado español, es frecuente encontrarlo en vinos blancos y tintos, frutas secas como orejones y pasas, patatas fritas congeladas, y mariscos como gambas y langostinos. También se usa en zumos de frutas concentrados y en algunos productos de panadería. La FDA estadounidense también lo permite, con límites similares, aunque en Japón su uso está más restringido, especialmente en frutas frescas. La comparativa muestra que la UE tiene una regulación detallada con límites específicos por producto.
Los efectos secundarios del sulfito de sodio están bien documentados, especialmente en personas sensibles. El mecanismo biológico principal es la liberación de dióxido de azufre (SO2) en el medio ácido del estómago, que puede causar irritación gástrica. Además, los sulfitos pueden desencadenar reacciones alérgicas en individuos asmáticos, con una prevalencia estimada del 3-10% en asmáticos. Los síntomas incluyen dificultad para respirar, sibilancias, urticaria, y en casos raros, anafilaxia. También se han reportado dolores de cabeza, náuseas y diarrea en personas sensibles.
La EFSA, en su evaluación de 2016, concluyó que la exposición dietética a sulfitos no supera la IDA para la población general, pero los asmáticos sensibles pueden experimentar reacciones adversas incluso a niveles bajos. No se han establecido interacciones significativas con medicamentos, aunque se recomienda precaución en pacientes tratados con corticosteroides. La OMS/JECFA también confirma que, en la población general, los sulfitos son seguros en las dosis autorizadas.
Es importante destacar que el etiquetado obligatorio de 'contiene sulfitos' permite a los consumidores sensibles evitarlos.
- Sulfito de sodio
- Sulfito sódico
- Sulfito de disodio
- Sal disódica del ácido sulfuroso
- Sodium sulfite
- Sodium sulphite
- Sulfito sódico anhidro
- Sulfito sódico cristalizado
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