Propionato de potasio
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Descripción
El aditivo alimentario E283, conocido como propionato de potasio, es la sal potásica del ácido propiónico. Se presenta como un polvo cristalino blanco, higroscópico, con un ligero olor a ácido propiónico. Es altamente soluble en agua y ligeramente soluble en etanol. Su función principal es actuar como conservante, inhibiendo el crecimiento de mohos y bacterias, especialmente en productos de panadería y repostería.
El ácido propiónico se produce de forma natural en algunos quesos suizos y también se sintetiza industrialmente mediante la oxidación de propionaldehído o la carbonilación de etileno. El propionato de potasio se obtiene neutralizando ácido propiónico con hidróxido de potasio.
Su uso como aditivo alimentario está aprobado en la Unión Europea desde 1995, tras evaluaciones de la EFSA y el JECFA de la OMS. La Ingesta Diaria Admisible (IDA) establecida es de 10 mg/kg de peso corporal para el ácido propiónico y sus sales. La EFSA ha re-evaluado su seguridad en 2014, confirmando que no hay preocupaciones de genotoxicidad, carcinogenicidad o toxicidad reproductiva en los niveles de uso autorizados.
En el etiquetado de alimentos, debe aparecer como "propionato de potasio" o "E283". Se considera un conservante seguro y eficaz, con un amplio margen de seguridad.
El E283 se utiliza principalmente en productos de panadería y repostería (pan de molde, bollos, pasteles) para prevenir el moho y alargar la vida útil. También se emplea en productos lácteos como quesos procesados y yogures, así como en algunos productos cárnicos y salsas.
En el mercado español, es común encontrarlo en pan de molde industrial, pan de hamburguesa, bollería envasada y algunos quesos fundidos. Según el Reglamento CE 1333/2008, los límites máximos varían: en pan de molde hasta 3000 mg/kg, en pan integral hasta 2000 mg/kg, en quesos procesados hasta 3000 mg/kg. En Estados Unidos, la FDA lo considera GRAS (Generally Recognized as Safe) y permite su uso en panadería hasta 0.3% del peso del producto. En Japón, su uso está permitido en pan y pasteles con límites similares. No hay diferencias significativas en las regulaciones internacionales.
Los efectos adversos documentados del propionato de potasio son escasos y leves. En estudios con animales, dosis muy elevadas (más de 1000 mg/kg/día) han mostrado irritación gástrica y reducción del crecimiento, pero estos niveles están muy por encima de la IDA. En humanos, no se han reportado efectos adversos significativos en los niveles de uso autorizados. Algunas personas pueden experimentar molestias digestivas leves si consumen grandes cantidades de alimentos que contengan propionatos, pero no hay evidencia de toxicidad crónica.
El mecanismo de acción antimicrobiana se basa en la capacidad del ácido propiónico no disociado para penetrar la membrana celular de los microorganismos, acidificando el citoplasma e inhibiendo enzimas clave. No se han identificado poblaciones especialmente sensibles, aunque personas con alergia al propionato de calcio (E282) podrían reaccionar de forma cruzada, pero es extremadamente raro. No se conocen interacciones con medicamentos.
La EFSA y la OMS concluyen que el propionato de potasio es seguro en las dosis utilizadas como aditivo alimentario.
- Propionato potásico
- Sal potásica del ácido propiónico
- Potassium propionate
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