Ácido cítrico
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Descripción
El E330, conocido como ácido cítrico, es un aditivo alimentario ampliamente utilizado como corrector de acidez, conservante y potenciador del sabor. Se encuentra de forma natural en frutas cítricas como limones y naranjas, pero industrialmente se produce mediante fermentación de carbohidratos (melaza, almidón de maíz) con el hongo Aspergillus niger.
Es un ácido orgánico débil, de fórmula C6H8O7, soluble en agua, con un sabor ácido característico. Su función principal es ajustar el pH de los alimentos, mejorar la estabilidad de conservantes y antioxidantes, y realzar sabores.
Fue descubierto en el siglo VIII por el alquimista Jabir ibn Hayyan, pero su producción industrial comenzó en el siglo XIX. La Unión Europea lo aprobó como aditivo alimentario tras evaluaciones de la EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria) y la OMS (Organización Mundial de la Salud), estableciendo una Ingesta Diaria Admisible (IDA) de 0-30 mg/kg de peso corporal (expresado como ácido cítrico anhidro).
La EFSA concluye que no hay preocupaciones de seguridad en los niveles de uso actuales. En el etiquetado, debe figurar como "ácido cítrico" o "E330". Se considera un aditivo seguro y bien tolerado, sin efectos adversos significativos en la población general.
El ácido cítrico (E330) se emplea en una amplia variedad de alimentos. En bebidas refrescantes, zumos y néctares, se usa para proporcionar acidez y realzar sabores frutales. En conservas de frutas y verduras, actúa como conservante al reducir el pH, inhibiendo el crecimiento microbiano. En productos lácteos como yogures y quesos frescos, se añade para ajustar la acidez y mejorar la textura. También se utiliza en mermeladas, jaleas, salsas, mayonesas, y productos de panadería como regulador de pH. E
n el mercado español, es común encontrarlo en refrescos de cola, limonadas, y en conservas de aceitunas. Según el Reglamento CE 1333/2008, su uso está autorizado en cantidades quantum satis (sin límite máximo específico) en la mayoría de categorías, aunque en algunas como zumos de frutas y néctares se limita a 3 g/L. Comparado con la FDA, que lo clasifica como GRAS (Generally Recognized as Safe), y Japón, que también lo permite sin restricciones significativas, la UE mantiene criterios similares de seguridad.
El ácido cítrico (E330) es generalmente reconocido como seguro por la EFSA y la OMS. En la mayoría de las personas, no produce efectos adversos en las cantidades típicas de consumo. Sin embargo, dosis muy elevadas (muy por encima de la IDA) pueden causar irritación gástrica, erosión del esmalte dental (debido a su acidez) y, en casos extremos, hipocalcemia (disminución del calcio en sangre) por quelación del calcio. Estos efectos son raros y se asocian a consumo excesivo de productos muy ácidos o suplementos. Poblaciones sensibles incluyen personas con trastornos gastrointestinales como reflujo o úlceras, que pueden experimentar molestias.
No se han documentado interacciones medicamentosas significativas. La EFSA, en su reevaluación de 2012, concluyó que no hay evidencia de toxicidad genética, carcinogénica o reproductiva a los niveles de exposición actuales. La OMS también respalda su seguridad.
En conclusión, el E330 es uno de los aditivos más seguros y su consumo moderado no representa riesgos para la salud.
- Ácido cítrico
- Ácido 2-hidroxi-1,2,3-propanotricarboxílico
- Citrato de hidrógeno
- Ácido cítrico anhidro
- Ácido cítrico monohidrato
- E-330
- Citrato de calcio
- Ácido de limón
- Acidulante cítrico
- Sal de citrato
- Ácido orgánico tricarboxílico
- Citrato de sodio
- Citrato de potasio
- Ácido hidroxipropanotricarboxílico
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