Aceites minerales de alta viscosidad
Impacto en nota
-0.30
puntos/producto
Descripción
El aditivo alimentario E905A, conocido como aceites minerales de alta viscosidad, es una mezcla compleja de hidrocarburos saturados (principalmente parafínicos, nafténicos y aromáticos) obtenidos del petróleo. Se produce mediante destilación fraccionada del petróleo crudo, seguida de refinación con ácido sulfúrico, hidrogenación y desparafinado para eliminar compuestos aromáticos y otros contaminantes.
Las propiedades fisicoquímicas incluyen alta viscosidad (≥ 11 cSt a 100 °C), baja volatilidad, insolubilidad en agua y solubilidad en disolventes orgánicos. Su función principal es como agente de glaseado (evita la pérdida de humedad y mejora el brillo) y antiespumante en la industria alimentaria.
Históricamente, su uso se remonta a principios del siglo XX, pero fue aprobado en la UE tras evaluaciones de la EFSA y el JECFA (OMS). La EFSA estableció una ingesta diaria admisible (IDA) de 0-0,01 mg/kg de peso corporal/día para aceites minerales de alta viscosidad (MOH) de grado alimentario, basada en estudios de toxicidad subcrónica en ratas. La OMS/JECFA también fijó una IDA similar.
La valoración global de seguridad indica que, dentro de los límites establecidos, no representa un riesgo significativo para la salud humana. En el etiquetado, debe figurar como "aceite mineral" o "aceite mineral de alta viscosidad" o su número E.
El E905A se utiliza principalmente en la superficie de productos de confitería (chocolates, caramelos, gomas de mascar) para dar brillo y evitar que se peguen; también como antiespumante en la producción de bebidas y en el procesado de frutas y verduras.
En el mercado español, se encuentra en golosinas, frutas glaseadas y algunos quesos. El Reglamento CE 1333/2008 autoriza su uso en determinadas categorías con límites máximos: por ejemplo, en confitería (excepto chocolate) hasta 3000 mg/kg, en chocolate hasta 500 mg/kg, y en frutas y verduras glaseadas hasta 500 mg/kg. La FDA permite aceites minerales de grado alimentario (blanco) como aditivo directo en alimentos con límites similares, mientras que Japón restringe su uso a ciertos productos. Comparativamente, la UE es más restrictiva en cuanto a la pureza y viscosidad requeridas.
Los efectos adversos documentados del E905A se asocian principalmente a la exposición a largo plazo a aceites minerales de baja viscosidad o contaminados con hidrocarburos aromáticos. Sin embargo, los aceites de alta viscosidad (E905A) tienen baja absorción intestinal y se consideran seguros en las dosis autorizadas.
Estudios en animales con dosis elevadas han mostrado acumulación en hígado y ganglios linfáticos, pero sin efectos tóxicos significativos. La EFSA concluyó que no hay evidencia de genotoxicidad ni carcinogenicidad para los aceites minerales altamente refinados de alta viscosidad. Poblaciones sensibles no identificadas. No se conocen interacciones con medicamentos. La IDA de 0-0,01 mg/kg pc/día asegura un margen de seguridad amplio.
En resumen, el consumo dentro de los límites legales no representa un riesgo para la salud.
- Aceite mineral blanco
- Aceite mineral de grado alimentario
- Aceite de parafina líquida
- Aceite mineral altamente refinado
- Hidrocarburos minerales saturados
Clasificación
Estadísticas
5
consultas totales
¿Algo incorrecto?
Si detectas información errónea o incompleta, ayúdanos a mejorar la plataforma.