Butano
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Descripción
El E943A, conocido como butano, es un aditivo alimentario clasificado como gasificante (propelente) en la Unión Europea. Se trata de un hidrocarburo saturado de fórmula C4H10, que se obtiene principalmente del refinado del petróleo o del gas natural. Industrialmente, se purifica mediante destilación fraccionada y procesos de eliminación de impurezas como azufre y compuestos aromáticos, obteniendo un gas de alta pureza apto para uso alimentario.
Sus propiedades fisicoquímicas incluyen un punto de ebullición de -0.5 °C, baja solubilidad en agua y alta inflamabilidad. En la industria alimentaria, el butano se utiliza como propelente en aerosoles para productos como nata montada, aceites en spray, y recubrimientos antiadherentes. Su función es expulsar el producto del envase sin alterar su sabor ni composición.
Históricamente, el butano fue aprobado como aditivo alimentario en la UE tras evaluaciones de la EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria) y el Comité Mixto FAO/OMS de Expertos en Aditivos Alimentarios (JECFA). La EFSA estableció que no es necesaria una Ingesta Diaria Admisible (IDA) específica, ya que su uso como propelente no implica una exposición dietética significativa.
La valoración global de seguridad es favorable, considerándose seguro en las condiciones de uso autorizadas. En el etiquetado, debe figurar como "butano" o "E943A" en la lista de ingredientes. A pesar de su seguridad, existen controversias relacionadas con su origen fósil y su impacto ambiental, aunque no con la seguridad alimentaria directa.
El E943A se emplea exclusivamente como gas propelente en aerosoles alimentarios. Las categorías de alimentos autorizadas según el Reglamento (CE) 1333/2008 incluyen: nata montada, aceites vegetales en spray, y recubrimientos para moldes.
En el mercado español, productos como nata en aerosol (ej. Central Lechera, Hacendado) y aceites de oliva en spray (ej. Carbonell, La Española) contienen butano. Los límites autorizados son quantum satis (sin límite numérico específico), siempre que se cumplan las buenas prácticas de fabricación. Comparativamente, la FDA (EE.UU.) también permite el butano como propelente en aerosoles alimentarios bajo la categoría GRAS (Generally Recognized as Safe), con restricciones similares. En Japón, su uso está permitido pero con límites máximos de residuos.
La EFSA ha confirmado que la exposición dietética al butano es insignificante, ya que se evapora casi por completo al dispensar el producto.
No se han documentado efectos adversos significativos derivados del consumo de butano como aditivo alimentario. La EFSA y el JECFA concluyen que, debido a su volatilidad y baja solubilidad, el butano no se acumula en el organismo y se elimina rápidamente por exhalación. No se han identificado efectos tóxicos agudos o crónicos en los niveles de exposición alimentaria.
Estudios en animales no muestran carcinogenicidad ni genotoxicidad. Poblaciones sensibles como asmáticos o personas con sensibilidad química múltiple no presentan reacciones adversas específicas. No se conocen interacciones con medicamentos. La principal controversia radica en su inflamabilidad y riesgo de inhalación intencionada (abuso), pero esto no aplica al uso alimentario.
En conclusión, el butano se considera seguro para el consumidor cuando se usa conforme a las buenas prácticas de fabricación.
- Butano
- n-Butano
- Butano normal
- R600a
- Metiletilmetano
- Butilo
- Hidruro de butilo
- Butane
- n-Butane
- Gas licuado de petróleo (GLP)
- Butano comercial
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