Oxígeno
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Descripción
El aditivo alimentario E948, conocido comúnmente como oxígeno, es un gas incoloro, inodoro e insípido que se utiliza principalmente como gasificante en la industria alimentaria. A diferencia de otros aditivos, el oxígeno no es un compuesto químico sintético, sino un elemento natural presente en la atmósfera terrestre. Su obtención industrial se realiza mediante la destilación fraccionada del aire líquido, un proceso que separa el oxígeno del nitrógeno y otros gases.
Este método permite obtener oxígeno de alta pureza (≥99.5%) apto para uso alimentario. Desde el punto de vista fisicoquímico, el oxígeno es un gas diatómico (O₂) con una densidad ligeramente superior a la del aire, soluble en agua en pequeñas cantidades y altamente reactivo, lo que lo convierte en un agente oxidante suave. Su función principal en los alimentos es la de gasificante, es decir, se emplea para modificar la atmósfera que rodea al producto, prolongando su vida útil y manteniendo sus propiedades organolépticas. También se utiliza como agente de envasado en atmósfera modificada (MAP), donde reemplaza parcialmente al aire para reducir el crecimiento microbiano y la oxidación de grasas y pigmentos.
La historia del E948 como aditivo alimentario se remonta a mediados del siglo XX, cuando se empezaron a desarrollar técnicas de envasado en atmósfera modificada. En la Unión Europea, fue aprobado como aditivo alimentario tras la Directiva 95/2/CE y actualmente está regulado por el Reglamento (CE) nº 1333/2008. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha evaluado el oxígeno en varias ocasiones, concluyendo que no existe un límite máximo de ingesta diaria admisible (IDA) debido a su baja toxicidad y a que se trata de un componente esencial para la vida. La Organización Mundial de la Salud (OMS) también lo considera seguro, sin establecer restricciones cuantitativas.
En cuanto al etiquetado, el E948 debe aparecer en la lista de ingredientes de los alimentos envasados que lo contengan, ya sea con su nombre (oxígeno) o con su código E. A pesar de su seguridad, es importante destacar que el oxígeno no debe confundirse con otros gases como el dióxido de carbono o el nitrógeno, aunque a menudo se usan en combinación.
En resumen, el E948 es un aditivo alimentario seguro, natural y ampliamente utilizado en la industria para mejorar la conservación de los alimentos.
El E948 (oxígeno) se utiliza principalmente en la categoría de gasificantes y gases de envasado, según el Reglamento (CE) nº 1333/2008. Su función es crear una atmósfera modificada dentro del envase que retrase el deterioro del alimento. Se emplea en una amplia variedad de productos, como carnes frescas y procesadas (filetes de ternera, pollo, embutidos), pescados y mariscos, productos lácteos (quesos, yogures), frutas y verduras cortadas, panadería y bollería, y platos preparados.
En el mercado español, es común encontrar bandejas de carne roja envasadas con una mezcla de oxígeno y dióxido de carbono (CO₂) para mantener el color rojo brillante de la carne. También se usa en ensaladas en bolsa, donde el oxígeno ayuda a mantener la frescura de las hojas verdes. Los límites autorizados no se establecen como una cantidad máxima, sino que se permite su uso según buenas prácticas de fabricación (quantum satis), es decir, la cantidad necesaria para lograr el efecto deseado sin exceder lo razonable. En comparación con la FDA de Estados Unidos, el oxígeno está clasificado como GRAS (Generally Recognized As Safe) y su uso no tiene restricciones específicas. En Japón, también está aprobado como aditivo alimentario sin límites cuantitativos.
Es importante señalar que el oxígeno no se utiliza como ingrediente activo para modificar el sabor o la textura, sino exclusivamente para la conservación.
El E948 (oxígeno) es considerado uno de los aditivos alimentarios más seguros, ya que se trata de un gas esencial para la respiración celular. No se han documentado efectos adversos significativos derivados de su consumo en los alimentos, debido a que las cantidades presentes son mínimas y no representan un riesgo para la salud. La EFSA, en su evaluación de 2014 (EFSA Journal 2014;12(6):3761), concluyó que no existe evidencia de toxicidad aguda o crónica asociada al uso de oxígeno como aditivo alimentario. No se ha establecido una ingesta diaria admisible (IDA) porque no se considera necesario.
El mecanismo biológico del oxígeno es bien conocido: es un agente oxidante suave que puede reaccionar con componentes de los alimentos, pero en el organismo humano se metaboliza de forma natural. No hay poblaciones sensibles identificadas, aunque personas con enfermedades respiratorias graves podrían verse afectadas por atmósferas con alto contenido de oxígeno, pero esto no es relevante en el contexto alimentario. No se conocen interacciones con medicamentos.
La OMS, a través del Comité Mixto FAO/OMS de Expertos en Aditivos Alimentarios (JECFA), también ha evaluado el oxígeno y lo ha clasificado como un aditivo que no presenta problemas de seguridad. En conclusión, el consumo de alimentos que contienen E948 no supone ningún riesgo para la salud humana, y su uso está plenamente justificado por los beneficios tecnológicos que aporta.
- Oxígeno gas
- Oxígeno molecular
- Oxígeno comprimido
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